The more the uncertainties; the more thirst for knowledge

Cuanto más inseguros nos sentimos, más certezas buscamos.

Y ¡cuánto mejor! si descubrimos gente que nos hable sin tapujos. But, when searching for inspiration, there are no hard and fast rules, por eso mirar al pasado, también, puede ser una gran idea.

«Género de ideas» / Género «ideas»

Según vislumbra la industria editorial en sus tendencias, en general, la audiencia lee cada vez más sobre las «ideas». En la última década, cambiaron los hábitos de lectura, y cada vez menos varones leen ficción (los jóvenes, en particular). Eligen lo que podría denominarse el «género de ideas» y los autores, como Yuval Harari (Sapiens: A Brief History of Humankind y Homo Deus: A Brief History of Tomorrow) y Jordan Peterson (12 Rules for Life: An Antidote to Chaos). Las mujeres aún prefieren las novelas, pero Sapiens también cautiva a las más jóvenes.

Las ventas de no ficción aumentaron en casi un 30 % entre 2014 y 2019.

Un informe de 2019 señala que las ventas de obras de no ficción se incrementaron en casi un 30 % durante los cinco años anteriores. Por el contrario, disminuyeron las obras de ficción vendidas, y esto dejó a muchos autores en la indigencia (según un informe británico). El auge de la no ficción, en parte se debe a que los editores (publishers) confían más en este interés en leer sobre las ideas, como la obra Breve historia del tiempo, de Stephen Hawking, y la colección Grandes Ideas, de Penguin, que también marcó el rumbo.

¿Las razones del éxito?

El formato, el diseño, la extensión del texto y la portabilidad. Al parecer, la reducción en la cantidad de lectores masculinos se corresponde con el incremento en el tamaño promedio de los libros (muy grandes para el bolsillo). Además, cada obra de esa colección se publicó casi como el original, sin prefacios, introducciones ni notas. Rescata ideas del pasado que nos recuerdan que los clásicos de la filosofía, la ciencia y la crítica pueden emocionar tanto como la ficción.

Pero el placer puede acabarse

Primero, por el temor a tratar temas o autores controvertidos. De ahí que surgen dos preguntas: 1) ¿Cuántos pensadores de hoy eligen una vida tranquila en lugar de expresar sus ideas heterodoxas? 2) Dentro de cien años, ¿cuántas grandes ideas del 2020 podrán celebrarse?

Segundo, preocupa que se aleccione a la gente sobre que los escritores del pasado ya no importan y que vale descartar la obra de, por ejemplo, David Hume (1711-1776) sobre el suicidio y el derecho a morir, por su pensamiento racista; la de Nietzsche, por esclavista; la de Oscar Wilde, por su apetito e inclinación sexuales; la de Darwin o Churchill, etcétera.

Por último, queda preguntarse si en la próxima selección de escritores, los editores tendrán el coraje necesario para elegir aquellos que un grupo de jóvenes rechazan.

Cancelling the living because you find their views offensive is inane, but cancelling the long dead defies logic. —Jake Kerridge, revista Friday

Visos de narcisismo, ¿cierto?

En mi opinión, tener la posibilidad de revisar nuestro pasado para reflexionar y no cometer los mismos errores es una oportunidad inestimable.

¿Te animarías a aprovecharla?

Más reflexiones en el artículo en inglés.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *